Desde el lado oscuro, en el que se encuentra mucha gente, en el cual me encuentro de visita, pienso que...directamente me da igual, lo que haya después, de si se acaba todo o no, o de ni siquiera pensar en si me muero o no, cuando llegue, llego...sin más.
Eso sí..., mientras tanto, cada día nos ofrecen 24 monedas, que simbolizan las horas, para gastar cada día, unos prefieren gastarlas en dejar que pase el tiempo, y cada hora entregan una moneda, hasta agotar las 24, otros desesperan, porque necesitarian otras 10 monedas más, para gastar cada día..., yo, simplemente tengo días, en que hubiese preferido que ese día, no me diesen las monedas, y otros en las que detendría esas horas, entregando todas juntas, y algo más, pero que se parase el tiempo...
Son tiempos de crisis, mundial, nacional, provincial, local, y personal, y yo me pregunto..., si tanta gente importante como hay, intentando que esta crisis acabe, y no son capaces, como voy yo solo a gestionar la mía. Es algo difícil de contar, de expresar, son días de no saber que hacer, ni que decir, pero...hay un dicho, y es que las dificultades te hacen mas fuerte...en principio, eso es mentira, pero al final, si tiene, y si le ves el sentido.
No se trata de ver luces al final del túnel, ni de estar alegre, ni ver la parte positiva de la negativa..., se trata, simplemente de vivir, aplicando esas cosas que tanto expreso en unas clases, intentando ponerle sentido a un montón de palabras, comprendiendo que...por mucho que luches...hay que seguir luchando, y así es la vida, unos nacieron para disfrutar, y a otros nos toco pelear a diario, y renovarnos cada día, con 24 monedas para gastar.
Lo malo de esto, es que, cuando nos llegue la hora, que nos llegara, nos vamos a arrepentir, de todas las monedas que hemos perdido por el camino, por nuestro orgullo, por nuestro rencor, por nuestra cabezonería, y...ya no tendrá remedio, pero somos así, todas las situaciones graves, que pasan entre dos personas, se disipan si algo malo ocurre, si hay un proceso, en el que tienes que entregar las monedas mas deprisa, porque se te acaba el tiempo, porque llega tu hora, como a todos, solo que adelantada, entonces sí, entonces todo ese rencor, se olvida, y...ya es demasiado tarde, pero...así es la vida del luchador, y no es mala vida..., lo malo son las secuelas que se te quedan, con cada pelea.
Un abrazo enorme desde..., como decía el cantante de un grupo, simbólicamente..."Desde el jergón..."




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